- Para elaborar la masa quebrada es importante que la margarina esté a temperatura ambiente. La mezclaremos con la harina hasta que quede completamente integrada y bien repartida.
- A continuación, agregar la pizca de sal y los líquidos en el centro, formando un volcán con la harina. Mezclar hasta que la masa haya absorbido los líquidos y se vuelva fina y algo elástica. No es necesario amasar en exceso. Envolver la masa o colocar en un bol bien tapado y refrigerar durante una hora.
- Al cabo de ese tiempo, enharinar una superficie y estirar la masa hasta conseguir un grosor de medio centímetro. Cubrir un recipiente para tartas y pinchar la base con un tenedor para que no se infle y se deforme la tarta.
- Colocar la compota de albaricoque sobre la masa quebrada y decorar con las manzanas cortadas en láminas formando un dibujo concéntrico. Pincelar la manzana con más compota para evitar que la manzana se oxide y caramelice mejor en el horno.
- Recortar el excedente de masa y alternar unas tiras de la misma masa quebrada formando una rejilla en la superficie.
- Llevar al horno precalentado a 200˚C durante 20 minutos. Al cabo de ese tiempo, pincelar la masa de los bordes y de la rejilla con la bebida vegetal y devolver al horno durante otros 5 minutos.
- Dejar que se enfríe sobre una rejilla antes de cortar para que se vuelva más firme.
Autores: Iván Iglesias y Estela Nieto. Publicado originalmente en Bio Eco Actual.

