Comenzaremos por preparar la crema ya que deberá enfriarse antes de montar el postre. Para ello es necesario colocar todos los ingredientes de la crema en un cazo y mezclar bien con una varilla para que no queden grumos de almidón y el azúcar se deshaga por completo.
A fuego medio y removiendo con frecuencia, llevar a ebullición. Será necesario que hierva para que la crema se vuelva espesa. Entonces apagar el fuego, cubrir la superficie para que no se reseque y se forme costra y dejar que se enfríe. Puedes acelerar este proceso colocando el cazo dentro de una bandeja o fuente grande con agua fría o incluso con hielo.
Cuando la crema esté fría proceder con el montaje. Puedes elegir vasitos bajos o copas anchas, pero siempre un recipiente transparente para que se aprecien las diferentes capas, es la clave de este postre.
Comenzar por una capa de bizcocho que puedes desmenuzar. Se puede aprovechar restos de bizcocho casero, magdalenas o melindros. Si el bizcocho está algo seco, preparar un almíbar con 50 mililitros de agua, 1 cucharada de azúcar y una cucharadita de mermelada de fresa. Disolver bien y usar para humedecer el bizcocho.
A continuación, añadir una cucharada de mermelada Bio de fresas con agave Valle del Taibilla. Cubrir con la crema y, una vez bien fría y reposada, decorar con nata montada vegetal por encima.
Dejar que repose en la nevera al menos 2 o 3 horas para que todo se asiente y se enfríe bien antes de servir con un poco de canela en polvo por encima.
Autores: Iván Iglesias y Estela Nieto. Publicado originalmente en Bio Eco Actual.
