Precalentar el horno a 180˚C con calor arriba y abajo.
En un bol grande, tamizar la harina junto con el polvo de hornear con un colador. Añadir el azúcar, una pizca de sal y la ralladura de piel de naranja. Es importante que las naranjas estén muy limpias y sean ecológicas para evitar ceras y conservantes que pueden estar presentes en la piel.
Mezclar todos estos ingredientes secos con una varilla para que se repartan bien.
Agregar el aceite de oliva, el yogur natural de soja y volver a batir hasta que la mezcla quede uniforme. Por último, añadir 50 gramos de la mermelada de naranja amarga Valle del Taibilla y volver a mezclar para que se integre.
Encamisar un molde redondo de horno de 20 cm de diámetro primero pincelando con aceite o engrasando con margarina y a continuación con harina. Golpear el molde con suavidad para retirar el exceso de harina y verter la masa del bizcocho dentro.
Llevar el molde al horno y cocinar a media altura a 180˚C durante 40 o 45 minutos con calor arriba y abajo. Transcurrido ese tiempo pinchar en el centro con un palillo y comprobar que este sale limpio y seco. Si es así el bizcocho estará hecho. Dejar enfriar por completo.
Una vez frío el bizcocho, cortar por la mitad con un cuchillo de sierra y separar la parte superior.
Cubrir la parte de abajo con el resto de la mermelada de naranja amarga y tapar con la otra mitad.
Decorar con azúcar glas por encima, para que quede uniforme ayúdate de un colador fino.
Autores: Iván Iglesias y Estela Nieto. Publicado originalmente en Bio Eco Actual.

