- Precalentar el horno a 180 grados Celsius.
- Mezclar los ingredientes secos: la harina, la levadura, el bicarbonato y el azúcar de coco. Cortar la mantequilla vegana con un tenedor hasta obtener una mezcla desmenuzable con algunos trozos grandes de mantequilla del tamaño de un guisante.
- Incorporar los frutos secos.
- Añadir el vinagre de manzana y poco a poco la leche no láctea, no más de una cucharadita cada vez, hasta que la masa se mantenga unida.
- Formar una bola con la masa y colocarla sobre una superficie enharinada. Enharinar un rodillo y formar un disco de un centímetro de grosor.
- Utilice un cortador de galletas o un cuchillo para cortar los scones. También puede cortar dos trozos más finos y superponerlos para conseguir un bonito efecto.
- Colocar los scones en una bandeja de horno y hornear durante 14 minutos o hasta que estén dorados por debajo y ligeramente dorados por encima.
- Servir calientes o templados con mantequilla vegana o aceite de coco y mermelada. Los scones saben mejor recién salidos del horno. Si le sobran, o quiere hacerlos con antelación, póngalos en un horno precalentado a 350 grados durante dos o tres minutos o hasta que se calienten del todo. También se pueden congelar y recalentar en un horno caliente a 175 grados Celsius.
Para hacer estos scones sin gluten, utilice harina para todo uso sin gluten y añada una cucharadita de goma xantana si la harina no la lleva ya añadida. Añade también una cucharada de almidón de tapioca a la harina.

