- Precalentar el horno a 200˚C.
- Dejar el hojaldre a temperatura ambiente durante 10 minutos y extender la lámina. Pincelar los bordes con agua para ayudar a que se peguen después.
- Repartir dos cucharadas de mermelada de melocotón sobre el tercio central del hojaldre y repartir frutos secos picados por encima. Aunque puedes usar cualquier fruto seco, las nueces, las almendras o las avellanas serán las que mejor queden.
- Doblar el tercio derecho del hojaldre sobre la zona central en la que habíamos colocado la mermelada y los frutos secos. Sobre esta banda que acabamos de doblar, disponer el resto de la mermelada reservando una cucharadita para más adelante. Repartir más frutos secos picados.
- Con cuidado, doblar la banda de la izquierda sobre la mermelada que acabamos de colocar cubriéndola por completo. Presionar ligeramente los bordes para que se peguen.
- Hacer dos cortes longitudinales manteniendo el principio unido por tres centímetros. Con los tres cabos que se habrán formado, hacer una trenza y sellar el final pegando con un poco de agua.
- Con mucho cuidado colocar la trenza en una bandeja de horno cubierta con papel para que no se pegue.
- Diluir la cucharadita de mermelada que habíamos reservado con una cucharadita de agua y pincelar la superficie de la trenza. Añadir más frutos secos.
- Hornear a 200˚C durante 25 minutos a altura media.
- Al cabo de ese tiempo, el hojaldre debería haber crecido y estar dorado en la superficie.
- Dejar que se enfríe un poco y preparar el glaseado. Para hacerlo sólo será necesario batir el azúcar glas con el zumo de limón hasta que quede bien integrado y tengas una crema fina, blanca y espesa.
- Decorar la trenza con unos hilos de glaseado por encima.
Autores: Iván Iglesias y Estela Nieto. Publicado originalmente en Bio Eco Actual.

